REPRODUCCIÓN

Apareamiento
Durante el celo, los gatos presentarán los siguientes síntomas:
Llamarán a sus compañeros, arquearán el lomo, llevarán la cola en alto, arrastrarán las patas traseras y se revolcarán por el suelo. No es aconsejable el apareamiento durante el primer celo.

Preñez

La gestación dura de 58 a 70 días. Unos días antes del alumbramiento, la gata se pasará cada vez màs tiempo en el lugar que ha elegido para el parto.

Alumbramiento

En general, las gatas dan a luz a una camada de 4 a 6 ejemplares. Los que nacen con defectos o son demasiado débiles, son destruidos por la madre al nacer, o bien abandonados màs tarde. Si un gatito se atasca o si falta una placenta es conveniente llamar de inmediato al veterinario. Si un gatito ha asomado por la vulva sólo en parte y la gata parece tener dificultades, habrá que actuar rápidamente lavándose las manos y lubricando la zona con vaselina. Luego agarrar firmemente al gatito tirando de él con suavidad al mismo tiempo que la gata empuja. La madre cuidará de los gatitos durante las primeras semanas siguientes al nacimiento, los lavará, los alimentará y se librará de sus excrementos. Durante todo este período, la alimentación deberá duplicarse.

Destete

A las 8 semanas de vida, los gatitos ya han sido destetados por la madre y están en condiciones de abandonar la camada. Un gatito destetado requiere de 4 a 5 comidas diarias. A partir de los 3 meses, se lo alimentará 3 veces al día, y a partir de los 6, 2 veces al día. Antes de abandonar la camada, debe ser vacunado y examinado por un veterinario.

Infancia

Al nacer, el gatito pesa entre 60 y 140 gramos y mide unos doce centímetros de largo. Tiene los ojos cerrados y las minúsculas orejas replegadas. Es ciego y sordo, pero su olfato y tacto ya se encuentran muy desarrollados, y lo guiarán hacia el pezón de su madre. Ronronea desde su primera toma. Los gatitos estimulan la secreción de la leche amasando las mamas con las patitas y acompañan estos movimientos con discretos “ron-ron”
El crecimiento del recién nacido es muy rápido. Al final de la primera semana su peso ya se ha duplicado. Los ojos, que se abren hacia el décimo día de vida, son de color azul-grisáceo y siguen siéndolo durante 3 meses: después de este período tomarán su color definitivo.
Durante las primeras semanas de vida la madre lame insistentemente el área genital para facilitarles la evacuación de las heces y la micción. A las dos semanas, el gatito, que pesa aproximadamente 200 gramos, es capaz de pararse y sus orejas se enderezan. A la tercer semana, suele estar de pie e inicia los primeros intentos de permanecer sentado. También comienza a explorar los alrededores.
A esta edad, comienzan a despuntar los dientes de leche, se puede distinguir el sexo, están en condiciones de treparse y seguir a la mamá en todos sus desplazamientos.
Al mes el gatito pesa medianamente 300 gramos. Empieza a jugar y a lavarse. Puede ya comer alimentos sólidos.
Durante el segundo mes de vida, ya puede limpiarse solo. Están en condiciones de aprender a cazar, con ayuda de la madre y comparte muchos juegos con ella y sus hermanos. Estos juegos forman parte del comportamiento predatorio que tendrán en el futuro siendo adultos. Al final del tercer mes su modo de moverse se ha hecho similar al del gato adulto: el sistema nervioso ha llegado a su madurez. Durante el quinto mes, el gatito pierde los dientes de leche y comienza a marcar su territorio con rastros de orina. A los 6 meses, es por fin independiente. A medida que el gatito crece, enriquece su comportamiento innato con el adquirido, y esto es la base de las diferencias individuales que se dan en el carácter de cada uno.